sábado, 21 de julio de 2018

Viaje en tren a Frankfurt



Ciertamente en la actualidad estamos acostumbrados a medios de transporte tales como automóvil, motocicleta, avión y barcos, pero ¿Dónde dejamos los trenes? Pues estos aunque pudieran considerarse como un medio de transporte antiguo, la innovación y tecnología han permitido incluirlos de nuevo a nuestras opciones de movilización, y hasta podemos así sentirnos a nuestro modo tal cual en una película de vida antaña.

Los destinos a los que los trenes normalmente se dirigen son puntos muy referenciales de cualquier ciudad, ya que son los que permiten incluir las vías adecuadas y es normalmente adonde la mayoría de personas se traslada. Tal es el caso de Frankfurt, que se encuentra situada de manera muy estratégica en Europa, convirtiéndose así en un centro económico y financiero.

Este lugar, además de sus virtudes en el área económica posee también un rico patrimonio histórico por su herencia romano- germánico. Lo más vistoso de la ciudad son sus altos edificios ubicados en la capital y que además por esto se le confiere el titulo de la ciudad con los edificios más altos de Europa. Entonces, ¿Cómo llegamos a Frankfurt? Muy sencillo, al estilo clásico simplemente obteniendo nuestro billete de tren a Frankfurt ya que si vas con fines de negocios, reuniones o de visita turística, disfrutar el viaje sería de todos modos un buen comienzo.

Esta ciudad tiene distintos lugares de interés sobre todo desde el punto de vista turístico, así como lo es Rômerberg. Esta atracción es por las casas de la época medieval que fueron construidas durante el ayuntamiento de la edad antigua romana.  La Catedral Saint-Barthélemy es por su parte un edificio imponente de estilo gótico, que lo convierte en un escenario importante en la historia de Alemania durante el siglo XX.



Otro sitio que mereces conocer en tu viaje a Frankfurt es el barrio de Sachsenhausen que se sitúa en la ribera izquierda de Main y se caracteriza por ser muy animado y donde se encuentran distintos bares en los cuales podrás probar  la bebida tradicional, un vino de manzana llamado apfelwein. Además serás catador de su gastronomía donde te ofrecen platos como el buey en salsa verde, su queso típico y los pretzels, sentirás que estas en un mundo mágico ya que sus calles poseen pavimento de piedras y las pequeñas plazas están rodeadas de casas antiguas.

Por último, dentro de las atracciones más interesante de la ciudad nos encontraremos con el museo que recoge y muestra todo lo relacionado con Goethe, precisamente el museo es donde una vez fue la casa de Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832) allí nació y transcurrió la mayor parte de su juventud. Esa casa se sometió a una remodelación luego de que finalizara la guerra con el fin  de devolverle el esplendor que poseía en el siglo XVIII. Allí podrás ver como se exhiben diversidad de artículos que eran de la vida cotidiana de Goethe como lo eran sus títeres, su estudio, el salón comedor y la sala de música de la familia. En este museo además podrás ver pinturas y esculturas del periodo Barroco hasta el primer Romanticismo.

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